Guanajuato, Gto., a 30 de marzo de 2025.- Para Sebastián, el pasado fue un camino lleno de incertidumbre. Como muchos jóvenes en conflicto con la ley, enfrentó miedo, dudas y la sensación de estar atrapado en un ciclo sin salida. Pero su historia no terminó ahí.
Gracias al Programa de Post-Externación de la Dirección General de Reinserción Social para Adolescentes (DGRSA), encontró una oportunidad para redefinir su futuro. Hoy, es un emprendedor con un negocio de impresión 3D, un estudiante de Ingeniería en Desarrollo y Gestión de Software en la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato (UVEG) y un mentor que capacita a otros jóvenes.
“El área laboral me ayudó muchísimo. Siempre me ha gustado crear, diseñar y construir, pero no tenía claro cómo hacerlo realidad”, comparte Sebastián. Con el apoyo del programa, logró poner en marcha su empresa, donde fabrica moldes dentales, merchandising, piezas decorativas y herramientas especializadas.
Su camino no se detuvo ahí. También ha tomado cursos de ciberseguridad, participa en el programa “Semillero de Talento” en Monterrey y colabora con Game Code Studios, una empresa de desarrollo de videojuegos en Guanajuato. Pero lo más importante para él es compartir su experiencia: “Mi redención es brindar oportunidades a más personas, para que también puedan cumplir sus sueños”.
El Programa de Post-Externación es un modelo reconocido a nivel internacional. Hasta la fecha, no ha registrado reincidencias y ha sido presentado en foros como el Ministerio de Justicia de Canadá y la Universidad de Buenos Aires, consolidando a Guanajuato como un referente en reinserción juvenil.
El caso de Sebastián es una prueba de que la reinserción es posible cuando hay apoyo, compromiso y voluntad de cambio. “No es el final. A veces recibimos esta oportunidad de mejorar”, reflexiona. Su historia demuestra que lo que estuvo roto puede reconstruirse y que lo que aún no existe… se puede crear.