Las tareas filosóficas del presente (UG, 1999) de Aureliano Ortega Esquivel
Es una reunión de ensayos que el autor concibe como “residuos y restos de acontecimientos discursivos incidentales y circunstanciales, fragmentarios y dispersos, que conforman sin embargo una unidad”, mismos que fueron publicados en diversos medios del estado y el país o formaron parte de ponencias entre 1990 y 1995. Los trabajos de diversa especie, hondura y extensión, conservan entre el si el dominador común de la experiencia reflexiva. “Todo son, de alguna forma, apuntes sobre los que se pueden desarrollar esfuerzos más vastos y profundos, pero que han quedado en ideas sueltas que al hilo de un charla, un artículo, algún proyecto trunco, en su momento han convocado al trabajo (…) para tratar de decir cómo es el mundo, tal como yo lo veo, o para fijar, con la provisional o la urgencia del caso, posiciones”.
El libro se abre con una profesión de fe de las tareas del filósofo “en un mundo en destrucción”; se trata de un ensayo que da nombre al libro. “Sastre: presentación” trata de presentar al pensador francés como se presenta a las personas. “Apuntes sobre historia y crisis” se afana en saber “cómo y por qué la ‘razón histórica’ después de un inicio fulgurante, habría sufrido un desarrollo deficitario y torpe, errático y tardío, para devenir en sierva de la razón científico-tecnológica”. “Más allá de la posmodernidad” polemiza en torno a las ideas relativas al ‘final de la modernidad y de los grandes relatos’. “En blanco y negro” y “España: de sus cenizas” expresan el animo “contradictorio que se asocia al hecho de escribir para el gran publico desde la marginalidad” y “el entusiasmo que se deriva de saber que el siglo próximo, podrá, por fin, ser pensado en español”. “Naturaleza cultura y barbarie” es un alegato en contra de las formas destructivas del programa socioeconómico de la modernidad. “Historia, experiencia y paradoja” tiene la intención de decir cómo el autor, desde “imaginación entusiasta, la ira revolucionaria, el desencanto posmoderno” ha sentido la presencia de los europeos en América. “La filosofía y sus silencios” pretende dar cuenta del “estado deficitario y subdesarrollado del pensamiento y el ejercicio filosófico en España y la América hispana” y el papel que el en ello jugó la literatura. “Las ciencias sociales, entre el cinismo y la perplejidad” se ocupa de empezar y justificar una discusión radical sobre las condiciones discursivas en las que se ejerce el pensamiento humano, él mismo en crisis”. Cierran el libro un par de ejercicios inéditos que son glosas acerca de la obra de Bolívar Echeverría: “Posmodernismo y cinismo”, “Contra lo que ya es” y “La condición mítica de la democracia”, las cuales invitan a repensar, a contracorriente, el estatuto teórico y político de la idea de la democracia y de la ‘necesidad de revolución’”

Las rupturas del conocimiento científico y otros ensayos (UG, 2002) de Luis Rionda Arreguín
Comprende siete ensayos ya publicados con anterioridad de manera dispersa. Los primeros cuatros abordan cuestiones de la naturaleza del conocimiento científico, los factores de su progreso y sus criterios de demarcación en los puntos de vista de los filósofos del Círculo de Viena, Hume, Wittgenstein, Popper y Thomas S. Kuhn, entre quienes se dan discrepancias y contradicciones que el autor expone con claridad y con una vena didáctica, por ser un libro dedicado a estudiantes de educación superior que, por vocación o compromiso, quieran conocer de esos temas.
Los últimos tres ensayos responden una vocación el por el estudio de la filosofía y la ciencia en la Nueva España, y tratan sobre el talante intelectual de lo siglos XVI y XVIII, así como del impacto del pensamiento y las ciencias modernas en el México colonial y del papel tan decisivo que estos jugaron en la trasformación del país.
